Angelina Mondavi, cuando el “vino se lleva en la sangre”

lunes, 16 / septiembre / 2013

Entrevista a Angelina Mondavi, bodeguera y copropietaria de Dark Matter Wines

La bodeguera Angelina Mondavi ha viajado recientemente a España donde ha visitado la sede de la empresa de fabricación de cápsulas Rivercap. Durante su estancia en nuestro país, Angelina Mondavi ha hablado de los secretos de una vida en la que el “vino se lleva en la sangre”. La integrante de la histórica saga vitivinícola y actual copropietaria de Dark Matter Wines destaca que su abuelo Peter Mondavi le enseñó, además de la necesidad de garantizar la estabilidad financiera, la importancia de que el vinicultor conozca no sólo el trabajo de laboratorio, sino también los secretos de la cata, la tierra y el momento idóneo para recoger la uva. Angelina Mondavi también recuerda a su padre, Marc Mondavi, quien le transmitió cómo saber mirar y leer un viñedo, cuya importancia, según comenta, es mayor que la del propio bodeguero.

 

 ¿El vino se lleva en la sangre?

Sí, el vino lo llevo claramente en la sangre, y literalmente en mis venas. Empecé a trabajar en la bodega de mi familia (Charles Krug Winery) cuando tenía 10 años, con un sueldo de unos 0.25$ por hora, y desarrollando desde muy joven mi pasión por el vino, el viñedo y su proceso de elaboración. Me encantaba trabajar en el laboratorio, y cuando mi paladar se desarrolló, todo encajaba muy bien en mi vida, de manera natural, pero tengo y tenía que trabajar mucho. Hoy tengo casi 31 años y estoy en mi decimosexta cosecha, y me encanta lo que hago cada día. 

 ¿Cómo se dirige una empresa con tanta tradición familiar?

La tradición va unida a la capacidad de mantener consistencia en las cosechas, además del conocimiento de la tierra que tenemos. Con unas 2.000 hectáreas propiedad de Charles Krug, mi familia conoce cada milímetro de la propiedad, dónde están los puntos débiles del viñedo, si la tierra es vigorosa, la retención de agua… que nos permite saber con precisión qué debemos hacer y cuándo. Las bodegas sin esta tradición no siempre conocen tan minuciosamente las características de la tierra en cada estación, tampoco la singularidad de la bodega, porque falta este traspaso de generación en generación.

Mi familia estudia constantemente la evolución del mercado actual. Y por ello, actualizamos el diseño de nuestras etiquetas, renovamos la bodega, somos exquisitamente hospitalarios en nuestra antigua infraestructura, creamos nuevas marcas para ser competitivos, para lograr introducir en el mercado la cuarta generación de vino.

 ¿Qué le enseñaron sus padres o sus abuelos?

Mi abuelo, Peter Mondavi me ha enseñado la paciencia, la capacidad de ahorrar dinero para asegurar una estabilidad financiera, y que el vinicultor no es solo conocer los números (pH, TA, brix), sino también saber catar, y conocer la tierra y decidir el momento idóneo para recoger la uva. Mi padre, Marc Mondavi, me ha enseñado como mirar y leer un viñedo, saber cuando está agobiado, cuando está demasiado vigoroso, y también que lo más importante es el viñedo, no el bodeguero. Cuando era pequeña, mi abuelo y mi padre me dijeron: “todo empieza en el viñedo, el bodeguero continúa”.

 ¿Cómo definiría el trabajo de un empresario bodeguero?

Primero, y es lo más importante, el bodeguero/a se dedica a hacer el mejor vino posible con la cosecha que tiene. Luego, mantener la limpieza y asegurarse del control calidad en la bodega son partes principales de mi trabajo. En el viñedo también, donde hay que mantener una buena alimentación de la tierra durante todo el año, etc… No creo que hay una cosa que no hago… el empresario bodeguero tiene que saber y actuar dentro de la bodega y fuera en el viñedo para ser exitoso.

 ¿Le gustaría que sus hijos también fueran bodegueros?

Cuando los tenga, si los tengo, sí, si es lo que ellos quieren. Mi familia siempre me ha transmitido que sea responsable, apasionada y que debo hacer lo que quiera. Es exactamente lo que me pasa. Me encanta estar en las viñas y en la bodega haciendo vino, entonces espero que mis hijos puedan desarrollar esta pasión también.  

 ¿Qué mueve a una mujer tan preparada a ser empresaria bodeguera?

Como mujer y bodeguera, mi motivación es hacer lo que hago, lo mejor posible. A veces tengo la impresión de perseguir la sombra de mi abuelo, que a lo mejor nunca voy a alcanzar, pero el hecho de saber que represento el futuro con mis hermanas y mis primos me motiva para trabajar mejor cada día, y guardar la visión de mis abuelos para las generaciones que vienen.

  ¿El sector del vino necesita más tradición que otros sectores?

La industria del vino está pletórica de tradición, que nunca se va a olvidar. Pero creo que la industria necesita más personas creativas, precursores que exploren innovaciones, conceptos que puedan mejorar el conjunto de la industria. Mi abuelo fue realmente uno de ellos, empujando la fermentación fría entre los años 1940 y 1970… ahora es una práctica habitual, así que sí que es posible.

 ¿Cómo definiría su estilo de liderazgo? ¿Y de gestión?

Me han criado para ser independiente y responsable de mis acciones. Me gustan muchísimo los apasionados del vino, o del proceso del vino. Si alguien muestra sentido común y ganas, intentaré enseñarle la visión global y todas las posibilidades  que se pueden hacer antes del resultado final, con sus consecuencias. Si mis empleados no tienen conocimiento del vino que elaboran, ni tampoco los diferentes procesos, ¿cómo pueden respetar ese vino?

Categoría:SectorEventos

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